miércoles 24 de noviembre de 2010
martes 23 de noviembre de 2010
Temas de Cultura de Griego II
Os anuncio que acabo de liberalizar en mi web http://griegoweb.com mis temas de cultura para Griego II, integrados en un nuevo formato, con algunas imágenes tomadas de Wikipedia, elaborados con ayuda de una bibliografía suficientemente amplia y autorizada, con unos breves test de autocontrol. Temas de Cultura de Griego II, accesibles a través de http://griegoweb.com , menú del Libro de Texto de Griego II o directamente en http://griegoweb.com/cultura . Un trabajo elaborado para Escolalliurex de la Generalitat Valenciana, Conselleria d'Educació, llamado ahora http://mestreacasa.gva.es .
Que os sea de utilidad.Saludos
Álvaro
Etiquetas:
Cultura Clásica,
Griego II
sábado 6 de noviembre de 2010
LA Y GRIEGA Y LA ACADEMIA
Los griegos no tuvieron academia que rigiera sus destinos ortográficos. No voy a decir que nosotros no la necesitemos, pero hay ocasiones en que meten la pata hasta el fondo.
El signo "Y" parece corresponder al signo que en fenicio se utilizaba para el sonido "waw" o "uau". La forma cursiva "u" se usó como semivocal, es decir, para sonidos más fuertes, habitualmente en posición implosiva. Véase, por ejemplo, el latín "uideo" (o video "veo", que es lo que da nuestra "uve"), donde la "u" inicial es fuerte y acaba consonantizando en lo que es la actual "v" (es decir, "u" y "v" son lo mismo a efectos de origen latino, pero sus realizaciones en el habla son diferentes según su posición en la sílaba, sea débil o fuerte). En griego, acabó perdiéndose, dejando la raíz de "uideo" en "-id-", que da derivados del tipo "ideograma, ideología, idea", todos con referencia a una acción de ver, sea con los ojos, sea con la inteligencia (que los académicos no tienen).
El signo fenicio, luego griego, "Y" colisionó con algunas formas de "F", o digamma (dos gammas Γ una encima de otra). Colisionó significa que en determinadas inscripciones, donde debía aparecer Y aparecía F, siempre en una posición en uso semivocálico.
En resumen, el signo "Y" paso a Roma y fue usado por los romanos para transliterar y adaptar (es decir, transcribir) nombres griegos a su latín. Allí donde en griego había una "ypsilón" los romanos pusieron una "y", porque eran personas inteligentes. Este signo, en todos los idiomas, y en los metalenguajes, es llamado "YOD", nombre que ya no colisiona con nuestra "IOTA" o "JOTA", nombre que se utiliza para nombrar "J", que es la "I" romana, en posición semivocálica.
En un curso de gramática histórica española como el de Lathrop, para la posición fuerte de la "I", se habla sistemáticamente de YOD.
Este es el nombre que hay que utilizar para la "Y griega". La decisión de eliminar el adjetivo "griega" del nombre, no es sino el primer atentado a lo etimológico, hecho por personas que no se atreven a llamar las cosas por su nombre o porque piensan que como en otros idiomas (como en alemán) ya se llama "yod", no podemos usar ese nombre en español. El siguiente paso es eliminar las diferencias b-v, g-j (que ya intentó cierto poeta, que poeta lo sería mucho, desde luego sentido histórico no tenía ninguno) y luego la h, de la que casi nadie sabe que es realmente una "e larga", la H llamada "eta", cuyo signo se utilizó, ya en griego (donde no hacía falta para marcar diferencias de cantidad vocálica E-H), para marcar una aspiración en algunos dialectos, uso que heredaron idiomas como el inglés, y que el español ha convertido en muda, pero que en la mayoría de los casos es etimológica (en otros no, como en "huevo", que en latín es "ovum"; por cierto, la "h" en "huevo", si no me equivoco, LA INTRODUJO UN ACADÉMICO QUE SE EQUIVOCÓ, y luego TODO EL MUNDO A SEGUIR AL ACADÉMICO como borricos).
El Español tiene algunos conatos de cargarse ya la H (y de meterla donde no toca, como en huevo), como en "endecasílabo", que debería ser "hendecasílabo, que conserva muy bien el catalán, o el nombre propio de Elena, que también conserva el catalán con H inicial, como corresponde históricamente.
MENOS SILLONES ACADÉMICOS Y MÁS COHERENCIA, POR FAVOR.
En conclusión, la "Y" debería o podría llamarse de forma coherente con la historia, "Yod", o conservar "Y griega", pero no una cosa tan cutre y a todas luces fruto de la ignorancia de la historia y la ausencia del respeto por la misma como "ye", emulando la "e" del resto de letras, a las que podríamos llamar:
F: fe en vez de "efe" (este nombre colisiona con la agencia de información).
H: he en vez de "hache" (este nombre es el masculino de la "hacha", como "presidenta" lo es de "presidente", ¿verdad?).
J: je en vez de "jota" (este nombre colisiona con el de un baile popular).
K: ke en vez de "ka" (este nombre colisiona con un modelo coche).
L: le en vez de "ele" (este nombre colisiona con una expresión popular andaluza).
M: me en vez de eme (este nombre es demasiado infantil).
N: ne en vez de ene (igual que el anterior).
Q: qe en vez de qu (que por cierto, ya que estamos ELIMINEMOS LA "U" que no sirve para nada).
R: re en vez de erre (donde uno no sabe si hay que hacerla simple o múltiple).
S: se en vez de ese (que colisiona con un demostrativo, que ya no habrá que acentuar, y no sabremos cuándo usarlo como determinante o como pronombre).
V: ve en vez de uve (que es el masculino de la uva).
X: xe en vez de equis (que reservaremos para las películas porno).
Z: ze en vez de zeta o zeda (que suena igual que el subjuntivo exhorTativo de "ceda" el paso).
HABIENDO TANTAS QUE NO SON LA "letra+e", ¿POR QUÉ NARICES SE HAN TENIDO QUE METER CON LA "YOD"? La respuesta ya la he dado: NO TIENEN NI IDEA.
Por cierto, se me olvidaba un detalle que no debéis decir a nadie: todavía no se han dado cuenta de que la "y" no sirve para nada en español, y de que todas las "y" pueden ser sustituidas por "i", sin ningún tipo de inconveniente.... Pero sshhhhhhh, que no se enteren....
El signo "Y" parece corresponder al signo que en fenicio se utilizaba para el sonido "waw" o "uau". La forma cursiva "u" se usó como semivocal, es decir, para sonidos más fuertes, habitualmente en posición implosiva. Véase, por ejemplo, el latín "uideo" (o video "veo", que es lo que da nuestra "uve"), donde la "u" inicial es fuerte y acaba consonantizando en lo que es la actual "v" (es decir, "u" y "v" son lo mismo a efectos de origen latino, pero sus realizaciones en el habla son diferentes según su posición en la sílaba, sea débil o fuerte). En griego, acabó perdiéndose, dejando la raíz de "uideo" en "-id-", que da derivados del tipo "ideograma, ideología, idea", todos con referencia a una acción de ver, sea con los ojos, sea con la inteligencia (que los académicos no tienen).
El signo fenicio, luego griego, "Y" colisionó con algunas formas de "F", o digamma (dos gammas Γ una encima de otra). Colisionó significa que en determinadas inscripciones, donde debía aparecer Y aparecía F, siempre en una posición en uso semivocálico.
En resumen, el signo "Y" paso a Roma y fue usado por los romanos para transliterar y adaptar (es decir, transcribir) nombres griegos a su latín. Allí donde en griego había una "ypsilón" los romanos pusieron una "y", porque eran personas inteligentes. Este signo, en todos los idiomas, y en los metalenguajes, es llamado "YOD", nombre que ya no colisiona con nuestra "IOTA" o "JOTA", nombre que se utiliza para nombrar "J", que es la "I" romana, en posición semivocálica.
En un curso de gramática histórica española como el de Lathrop, para la posición fuerte de la "I", se habla sistemáticamente de YOD.
Este es el nombre que hay que utilizar para la "Y griega". La decisión de eliminar el adjetivo "griega" del nombre, no es sino el primer atentado a lo etimológico, hecho por personas que no se atreven a llamar las cosas por su nombre o porque piensan que como en otros idiomas (como en alemán) ya se llama "yod", no podemos usar ese nombre en español. El siguiente paso es eliminar las diferencias b-v, g-j (que ya intentó cierto poeta, que poeta lo sería mucho, desde luego sentido histórico no tenía ninguno) y luego la h, de la que casi nadie sabe que es realmente una "e larga", la H llamada "eta", cuyo signo se utilizó, ya en griego (donde no hacía falta para marcar diferencias de cantidad vocálica E-H), para marcar una aspiración en algunos dialectos, uso que heredaron idiomas como el inglés, y que el español ha convertido en muda, pero que en la mayoría de los casos es etimológica (en otros no, como en "huevo", que en latín es "ovum"; por cierto, la "h" en "huevo", si no me equivoco, LA INTRODUJO UN ACADÉMICO QUE SE EQUIVOCÓ, y luego TODO EL MUNDO A SEGUIR AL ACADÉMICO como borricos).
El Español tiene algunos conatos de cargarse ya la H (y de meterla donde no toca, como en huevo), como en "endecasílabo", que debería ser "hendecasílabo, que conserva muy bien el catalán, o el nombre propio de Elena, que también conserva el catalán con H inicial, como corresponde históricamente.
MENOS SILLONES ACADÉMICOS Y MÁS COHERENCIA, POR FAVOR.
En conclusión, la "Y" debería o podría llamarse de forma coherente con la historia, "Yod", o conservar "Y griega", pero no una cosa tan cutre y a todas luces fruto de la ignorancia de la historia y la ausencia del respeto por la misma como "ye", emulando la "e" del resto de letras, a las que podríamos llamar:
F: fe en vez de "efe" (este nombre colisiona con la agencia de información).
H: he en vez de "hache" (este nombre es el masculino de la "hacha", como "presidenta" lo es de "presidente", ¿verdad?).
J: je en vez de "jota" (este nombre colisiona con el de un baile popular).
K: ke en vez de "ka" (este nombre colisiona con un modelo coche).
L: le en vez de "ele" (este nombre colisiona con una expresión popular andaluza).
M: me en vez de eme (este nombre es demasiado infantil).
N: ne en vez de ene (igual que el anterior).
Q: qe en vez de qu (que por cierto, ya que estamos ELIMINEMOS LA "U" que no sirve para nada).
R: re en vez de erre (donde uno no sabe si hay que hacerla simple o múltiple).
S: se en vez de ese (que colisiona con un demostrativo, que ya no habrá que acentuar, y no sabremos cuándo usarlo como determinante o como pronombre).
V: ve en vez de uve (que es el masculino de la uva).
X: xe en vez de equis (que reservaremos para las películas porno).
Z: ze en vez de zeta o zeda (que suena igual que el subjuntivo exhorTativo de "ceda" el paso).
HABIENDO TANTAS QUE NO SON LA "letra+e", ¿POR QUÉ NARICES SE HAN TENIDO QUE METER CON LA "YOD"? La respuesta ya la he dado: NO TIENEN NI IDEA.
Por cierto, se me olvidaba un detalle que no debéis decir a nadie: todavía no se han dado cuenta de que la "y" no sirve para nada en español, y de que todas las "y" pueden ser sustituidas por "i", sin ningún tipo de inconveniente.... Pero sshhhhhhh, que no se enteren....
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